Guía

Cabañas con tinaja en Pichilemu

Pichilemu es un lugar de agua fría. El Pacífico aquí no se entibia nunca del todo y el viento de la tarde termina de enfriar a cualquiera, venga del mar o de una caminata. Por eso una tinaja de agua caliente no es un lujo decorativo en esta zona: es lo que ordena el día. En Bosque Escondido la nuestra está sobre un deck, en medio de los árboles, a unos pasos de la cabaña.

Por qué una tinaja cambia el viaje a Pichilemu

Quien viene a Pichilemu lo hace por el mar, y el mar de esta costa es helado los doce meses del año. Se entra al agua con traje, se sale tiritando, y la tarde termina con viento. Lo mismo pasa en invierno, cuando el atractivo es justamente el temporal: mirar las olas grandes desde la orilla, con la ropa mojada y las manos frías. La tinaja resuelve exactamente ese momento. Es el punto final del día: se llega del mar o del pueblo, se coordina el horario con los anfitriones y, con el agua a temperatura, el cuerpo vuelve a su temperatura mientras arriba se van encendiendo las estrellas. No es un spa ni una piscina climatizada: es agua caliente al aire libre, entre árboles, y esa diferencia es toda la gracia. La gente que se queda una sola noche suele arrepentirse de no haberla reservado, y la que la reserva casi siempre pide quedarse otra.

Cómo funciona nuestra tinaja

La tinaja está en el bosque, sobre un deck de madera, con los pinos alrededor y el cielo abierto justo encima. Está disponible todo el año, también en invierno, y se usa en un horario específico que se coordina con los anfitriones al confirmar la reserva, para que el agua esté a temperatura cuando ustedes lleguen a ella. Tiene un costo adicional al valor de la noche y no viene incluida en la estadía; conviene pedirla al reservar y no el mismo día, porque calentar el agua toma tiempo. La recomendación de la casa es dejarla para después de que se ponga el sol: el bosque queda a oscuras, se apagan las luces de la terraza y desde el agua se ve el cielo entero. Los huéspedes que la reservaron la repiten en sus reseñas: «la tinaja con esa vista fue espectacular».

La cabaña que rodea a la tinaja

La tinaja sola no bastaría: lo que la hace funcionar es que la cabaña esté a veinte pasos y el bosque alrededor sea de verdad. Son 48 m² en un piso, sin escaleras, con dos habitaciones —una con cama queen que sale directo a la terraza y otra con litera y cama individual—, un baño completo con tina y agua caliente, y una cocina equipada con lo necesario para cocinar en serio: refrigerador, ollas, sartenes, platos, cubiertos, copas de vino y hasta el aceite, la sal y la pimienta. Hay bidón de agua filtrada para beber. Afuera, el quincho con parrilla va incluido en el hospedaje, la plazoleta tiene fogón y bancas, hay hamacas colgadas entre los árboles y bicicletas para recorrer los caminos. Al frente empieza un bosque nativo al que se entra por un sendero. Lo que no hay es wifi ni televisión, y eso también está pensado: la idea es que la única pantalla del fin de semana sea el fuego.

Cuándo venir y qué traer

En verano el bosque es sombra y el mar está a quince minutos: se sale temprano a la playa, se vuelve a almorzar al quincho y se termina el día en la tinaja. En otoño e invierno la cabaña se pone mejor todavía, porque el pueblo se vacía, las olas crecen y el contraste entre el frío de afuera y el agua caliente es exactamente lo que uno vino a buscar; la cabaña tiene calefacción y ropa de cama abrigada. La primavera es la temporada del bosque, cuando el sendero de enfrente está verde y las noches ya se aguantan afuera junto al fogón. Traigan comida hecha o para cocinar —el almacén más cercano queda a cinco minutos, en Cardonal de Panilonco, y el supermercado a quince, en Pichilemu—, ropa de abrigo aunque sea enero, porque el bosque enfría de noche, una linterna para caminar hasta la plazoleta, y toallas de playa aparte: las de baño están incluidas, las de mar no.

Lo que incluye la estadía

Dónde alojar en Pichilemu

La cabaña es una sola y los fines de semana largos se toman con semanas de anticipación. Reservar es directo con nosotros: eliges las fechas, transfieres el 50% y la reserva queda confirmada. Ver los alojamientos de Bosque Escondido.

También puedes leer qué hacer en Pichilemu y escapada de fin de semana.

El agua caliente y el bosque te esperan

Una cabaña, cinco personas, y el cielo estrellado incluido.

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